CÓMO DECEPCIONARTE PARA LOGRAR EL ÉXITO

Hace 10 años esto se consideraría un lifehack.


Podrías estar haciendo menos, en vez de más. Por mucho tiempo me identifiqué como overachiever. En 2014 tenía 20, estaba casi graduada, con experiencia de trabajo y suficiente conocimiento de negocios para al menos hacer algunas buenas preguntas a cualquiera que tuviera respuestas. Era la viva imagen de ir muy rápido a ningún lado en particular ¿Pero qué estaba sobre-logrando exactamente?

Esa sed necesaria en una época que llamo “pagar la novatada”, funcionó para lograr darme una carrera de 8 años en marketing, y llevarme a estar aquí. De toda esa época botaría cualquier idea de que el hustle funciona, cero fake it til you make it, no work hard, play hard. Entre tanta palabrería, me quedé con work smart. Bajo esa premisa, ¿cómo compruebas que lo estás logrando en la vida?

Lo que nadie te va a decir es que…los números de tu perfil no importan. De hecho la mayoría de los Key Performance Indicators solo sirven para demostrar que se está haciendo el trabajo. En 50 años nos va a parecer una completa locura cómo comenzamos a medir nuestro éxito personal con seguidores, que luego se va a comprobar que muchos eran bots, y que tal como Facebook infló sus números de reproducciones/impresiones, en realidad muchas personas inflaron su self-importance (y nosotros lo aceptamos).

Entender que la medición solo favorece al que inventa la métrica es equivalente a la vieja tradición de obedecer el “deber ser”, solo para luego enterarte de que esas figuras de autoridad, jamás siguieron las reglas, pero esperaban que tú lo hicieras.

Sucede lo mismo con el éxito. Una vez aceptamos que no somos tan solo empleados, definitivamente no somos “marcas personales”, somos reales, sin indicadores cuantificables que sirvan para medir si estamos lográndolo, ¿qué nos queda?

El otro día leí esta frase: “La única persona que te va a salvar es la versión de ti que has estado evitando”.

Según yo, esa versión no necesita que siempre te despiertes a las 5 am, que entrenes hasta tener el mínimo de grasa, leerse 100 libros de autoayuda en 1 año, o gastar dinero en cursos de la nueva versión aesthetic de un life coach que te va a decir cómo “vivir mejor”.

Pareciera que todos estamos intentando ganar un poco más, crecer un poco más en seguidores, mostrar que nos vemos mejor, y actuar inalcanzables y a la vez relatable para nuestra audiencia (ver The Truman Show).

En ese espacio, entre la persona que quieres llegar a ser y la que eres ahora, qué pasa si muchas ideas, recuerdos o hábitos que sigues cargando simplemente no te sirven a dónde vas, porque a dónde quieres ir requiere que dejes tu versión anterior en el pasado.

En otras palabras, te conviene dejar ir para no ser arrastrado, y que atiendas lo que tanto has estado evitando. Es por eso que decidí hacer un reto donde solo hago todo lo que siempre digo que voy a hacer durante 12 semanas. Es decir, voy a permitirme decepcionar a mi vieja versión overachiever y dejar que nazca una nueva.

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